“Creo que la concepción del mundo implícita en la física moderna es
incompatible con nuestra sociedad actual, que no refleja las relaciones
armoniosas e interdependientes que observamos en la naturaleza. Para alcanzar
este estado de equilibrio dinámico se necesitará una estructura económica y
social radicalmente diferente: una revolución cultural en el verdadero sentido
de la palabra. La supervivencia de toda nuestra civilización podría depender de
nuestra capacidad para efectuar este cambio.” (Capra, 1992, p.20)